En Irán, hasta las alucinaciones tienen que ser halal
Irán ahorcó a 2.003 personas en doce meses, según HRANA, la mayoría por asesinato y delitos de drogas. Las últimas semanas muestran dónde reside el verdadero celo del régimen: una condena a muerte por una publicación sobre el Profeta, décadas de cárcel para bahaíes y cristianos, la horca para manifestantes condenados por «hacer la guerra a Dios». Hasta los cafés de Teherán están ahora bajo sospecha.
